Era un chico saludable... era 10 en todo. Diez en estudios, diez en actividad física, diez en PERSONA. Persona más buena y atenta (por lo menos en el mostrador) conocí pocas veces.
Y por culpa de una discusión con el padre (bastante dura, pero bueno, de esas que todos tenemos de vez en cuando) sufrió un accidente cerebro vascular. Y como estudié, las neuronas son células que no se recuperan.
Y helo aquí: ya salió de la clínica. Mientras estaba en la clínica, recuperándose de la tragedia, el padre mientras atendía el negocio nos contaba lo bien que se reponía.
Ya salió de la clínica. Lo tuve frente a mis ojos y no lo pude creer: era un enfermito en silla de ruedas. Con pañales, los brazos levantados con las muñecas flexionadas, sin poderse sostener ni sentado, la cabeza tendida y la vista siempre hacia el piso.
"Te acordás de él, ¿eh, ...?"
"...ammghgh...Mazzzchn...."
"Sí, ese, ¡muy bien!"
La alegría de ese padre cuando su hijo pudo balbucear apenas mi nombre era increíblemente sólida.
Yo no lo podía creer, imagen más tétrica.
Semejante chico, semejante persona, y lo que le toca vivir. Apenas pienso si no es mejor morirse... por lo menos para no sentirse una carga para los demás; yo me sentiría así de seguro.
Tristemente horrible.
1 comentario:
Primer titulo en un post xD
Also, ante cualquier duda antinatural, eutanasia. Aunque hay que usarla en casos extremos donde sea imposible la recuperacion total.
Publicar un comentario