Me siento maduro y eso me hace feliz.
Me siento un hombre, de bien, tranquilo, relajado y sin rencores y con potencial para mi futuro y con más ganas de crecer.
El colegio también lo estoy tomando de otra manera. Ya no me siento más un nene que teme a sus profesores y a equivocarse en cualquier cosa. Es más, me encanta hablar con mis profesores y preceptores como colegas académicos míos que son, pero también como colegas de la vida :3
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